El Horno Moruno
Un horno moruno es en esencia una cámara de obra de albañilería en la que se quema leña más o menos fina. El calor producido calienta directamente las gruesas paredes de la bóveda. Más tarde esas calorías acumuladas por el aislamiento térmico, serán capaces de cocer, transformar -física y químicamente- lo que hayamos introducido en el. Así de simple, así de complicado.
Las bóvedas de los antiguos hornos morunos tradicionales tenían forma cónica. Probablemente esto era así debido al tipo de leña que se utilizaba, generalmente podas y limpieza de monte que producen abundante llama.
Cuando decidimos convertirnos en panader@s tuvimos claro que construiríamos un horno del tipo moruno (árabe), por ser el único que permitía independencia de las energías convencionales y el uso de recursos renovables.
El siguiente paso fue comenzar a recoger información sobre este tipo de hornos y sus variantes (de escopeta y giratorio...). Nuestras pretensiones eran muy ambiciosas, pues teníamos por objetivo diseñar una variante de horno moruno, que superase en rendimiento energético y funcionalidad a todos los conocidos hasta ese momento. Y así, recogiendo datos, visitando hornos antiguos y modernos, de caldeo directo e indirecto, nació el Horno del Molino del Villar. Era el verano del 92.
Podemos afirmar que el resultado fue impresionante, tanto para nosotr@s como para quienes animados por su buen funcionamiento, lo han reproducido.
Su bóveda de 64cm de altura y 198cm de diámetro interior, es semiesférica y achatada para facilitar la refracción del calor. Está construida con ladrillos refractarios de alta densidad, recibidos con la pegajosa arcilla refractaria.
La solera (base sobre la que se cocerá el pan) está realizada a partir de un ruedo de ladrillo hueco a modo de molde, que contiene arena seca de obra, rematada por un solado de ladrillo refractario sobre el que se construye la bóveda. 

A partir de aquí, se van sucediendo una serie de capas aislantes que son críticas para garantizar un comportamiento tranquilo: un lento calentamiento y una progresiva y constante cesión del calor.